LA NUTRICIÓN A TRAVÉS DEL TACTO

POR: Catherina Fantini  

Cuando mi hija era bebé y comenzamos el periodo de ablactación, me importaba mucho –igual que a ti- que los alimentos que consumiera fueran naturales; por eso, aprendí a hacer papillas y me habitué a que la nutrición fuera siempre una prioridad. Hasta aquí, no hice nada diferente a lo que solemos hacer muchas madres y padres preocupados por la salud de nuestros pequeños.

Por esa época, yo estaba en la escuela de masaje y debía practicar todos los días. Como vivía sola con mi hija, la utilizaba con frecuencia como dummie para la práctica de masaje y, fue así, como me di cuenta de que ese tacto especial la calmaba, la hacía sonreír y, finalmente, se quedaba dormida plácidamente.

Poco a poco, me fui enterando sobre los beneficios del masaje infantil y aprendí sobre el tacto nutritivo.  Entendí que los bebés, los niños y las personas en general, no sólo nos nutrimos de la comida sino del contacto con la gente que nos ama.

El primer sentido que se activa al nacer es el del tacto. Cuando un bebé atraviesa el canal de parto, de hecho está recibiendo su primer masaje; esas contracciones son las que promueven que su sistema corporal y neurológico comience a activarse para la vida fuera del útero. Por ello es tan importante que, si tu bebé fue prematuro, practiques el método Canguro, por ejemplo.

Piensa por un momento: ¿Cómo te sientes cuando alguien a quien amas y te ama, te hace piojito o te acaricia la cabeza? Eso que sientes es el tacto nutritivo de manera natural.

El tacto nutritivo no sólo ayuda a activar el cuerpo y sus sistemas; también es un potente desarrollador psicológico que permite transmitir las emociones que no tienen palabras, es decir, establecemos un diálogo silencioso con nuestro pequeño que le transmite paz, calidez, contención y confianza.

Todo esto en conjunto, permite que los nutrientes que tu pequeñ@ consume a través de la leche o de los alimentos, sean mejor absorbidos por el cuerpo; que sus sistemas corporales maduren de manera correcta; que se establezcan de manera más natural los ciclos del sueño; que se forme un vínculo y apegos saludables con los miembros de la familia, entre muchas cosas más.

Sin embargo, si quieres desarrollarlo como una herramienta de crianza puedes tomar un curso de masaje infantil que te indicará una técnica adecuada para trabajar con el delicado cuerpo de tu bebé y que, de paso, ayudará a tu familia y a ti a confiar en sus habilidades para cargar y manejar a tu bebé sin que creas que lo vas a lastimar.

Nutrir a tu bebé no es solo alimentarlo: Es darle contención con tus manos, confianza a través de tu ser y amor a través de tus pensamientos.

 

CURRICULUM Y CERTIFICACIONES DE CATHERINA FANTINI 

  • Licenciatura Ciencias de la Cultura. Universidad del Claustro de Sor Juana
  • Licenciatura Mercadotecnia. UVM
  • Diplomado en Habilidades Gerenciales. ARIVA Consultores
  • Diplomado en Mercadotecnia. Universidad Iberoamericana
  • Certificado Terapeuta en Masajes Jr. Escuela Mexicana de Masaje y
  • Enfermería Holística.
  • Certificado Internacional Educadora de Masaje Infantil. Asociación
  • Internacional de Masaje Infantil (IAIM).
  • Socia activa de la Red de Educadores de Masaje Infantil Mexicana (REMI)
  • Certificación Evaluación Psicológica. Visión Humana.
  • Certificado CONOCER en Impartición presencial de cursos en modalidad
  • grupal.

 

 


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